No es cuestión de KILOS. Es cuestión de SALUD.


¿Por qué comes tan sano si estás delgada?

Pues como sigas con esa cosa de la comida sana pronto no se te va a ver.

¿Para qué haces deporte si no tienes barriga?

Anda ya, come más pizza que no vas a engordar.

Pues con lo que te cuidas no sé por qué no te olvidas de eso en Navidad y comes lo que te de la gana.

Y así, un sinfín.

Voy a explicarlo una vez. Solo una.

No me cuido para estar más delgada.

Pasé por el infierno de un TCA. Y sí, digo infierno porque no tiene otra palabra. Y porque deja zonas de ti quemadas en las que cuesta volver a plantar algo bonito. Así que no, después de luchar mucho tiempo para no mirar el número de la báscula os puedo asegurar que no lo hago por los kilos.

Lo hago por mí. Y por los míos.

La nutrición es cuestión de salud. Es saber que lo que comes puede ayudar a tu cuerpo a estar mejor, en forma, saludable. Es saber que puedes evitar enfermedades gracias a ella. Saber que puedes paliar los efectos de muchas otras.

La nutrición es cuestión de informarte. Porque te importa. Te importa tu cuerpo, tu mente. Te importa tu vida, y la de los tuyos.

La nutrición es cuestión no de querer vivir más, ojalá dependiera solo de eso. Pero sí de querer vivir mejor. Y, sobre todo, de no hacerte daño a ti mismo.

Entiendo que alimentarse de manera consciente y saludable es salir de la zona de confort. Sí, lo es. Es que te digan que lo que tanto te gusta es malo. Que no te está ayudando y que puede que, con todo lo demás, a la larga te pase factura. Duele saber que no lo hacemos bien. Y si metemos a nuestros hijos, duele el doble.

Pero no se trata de martirizarnos. Se trata de querer mejorar.

No vivimos aislados de la sociedad. Estamos en ella y comemos en ella. No podemos pasar de la noche a la mañana a ser obsesionados de lo ecológico, biológico, sin azúcares y sin grasas. Fue la obsesión por ello lo que me llevo a la época más dolorosa de mi vida. Pero podemos empezar hoy. 

Por eso quiero ayudarte, por eso estoy aquí.

Esta semana os estoy dejando pequeños consejos. No tenéis que ponerlos todos en práctica, ni mucho menos. No tenéis que apartar toda vuestra vida y ser diferentes. El cambio cuesta. Es difícil. Es lento. Sólo empezad por algo. Aunque os parezca pequeño. Lo que sea.

Y, cuando pasen las fiestas, quédate conmigo.

Estoy preparando algo que creo que os puede ayudar. Sí, a ti que no sabes por donde empezar. A ti que abres tu despensa y te dan ganas de tirar todo lo que hay por la cantidad de información que te está llegando. A ti, que quieres mejorar y no sabes como. A ti que, como yo un día, quieres dar el paso y estás perdido.

Y lo haremos juntos. Estoy segura de que te gustará. Que verás los beneficios. Que haciendo despacio y bien, el 2018 acabará siendo un año saludable. Poco a poco. Pequeños cambios. Y, cuando eches la vista atrás y leas este post, agradecerás haber empezado a hacerlo.

Sonríe, en la vida todo es pasito a pasito. Y está bien así.

Marta

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