#educaenlapaz

Hoy quería empezar una serie de posts relacionados con las causas mensuales que podemos encontrar en la agenda de Madresfera. Y este mes, ha sido educar en la paz.

¿Qué significa la paz para ti?

Yo distingo muchos tipos de paz. Creo que es más sencillo educar a los niños en la paz cuando nos referimos a ella como el estado en el que no hay guerras ni luchas entre países. Creo que acercarles ese tema, si se hace bien, puede ser un poco más fácil. El por qué no deberíamos luchar entre países.

Sin embargo, para mí la paz que verdaderamente debe importarles es otra. Es la de su pequeño mundo, desde el cual si son capaces de cambiar las cosas.

¿Dónde está la paz para ellos?

La paz para ellos debe ser el no pelear con el de al lado. No ponerle la zancadilla cuando pase, no hacer burla de sus defectos, no reírse de él. Debe ser no pelear con los profesores, aprender el respeto por esas personas que te cuidan cada día, y aprender cómo se demuestra este respeto.

La paz para ellos debe ser querer mucho a papá y a mamá, ojo, que no es ser sumisos. Es aprender a hablar con ellos y que te expliquen las cosas, sin necesidad de poner el grito en el cielo o tirar cosas al suelo.

La paz para ellos está en el patio del colegio, en la puerta del mismo. Está en el grupo de amigos que tienen, y en aprender a llevarse bien con los que no son tan amigos. Está en la calle, cuando salen a jugar, o en los chicos que conocen y que no son tan parecidos a ellos.

Educar en la paz, es educar en el respeto y el amor.

Si queremos conseguir todo lo que hemos dicho antes, nos damos cuenta de que educar en la paz va de la mano con otras muchas cosas.

El amor a las personas, sean amigas o no. El respeto hacia ellos, hacia sus vidas, hacia sus diferencias. El valor de todas las vidas, opiniones y cualidades por igual. La no violencia, el diálogo, las palabras como única arma.

¿Por dónde empiezo?

Como siempre, por ti mismo. Somos un espejo donde mirarse para aprender. ¿Cómo actúas cuando alguien te trata mal? ¿Le devuelves la mala cara y los gritos? ¿Cómo te pones cuando encuentras un atasco? ¿Quizá das un golpe al volante y refunfuñas?

Debemos parar un momento y observarnos. Sin querer, transmitimos muchas actitudes que al ser adultos vemos normales. Por las prisas, las tensiones, los trabajos, la presión de la sociedad. Sin embargo ellos no lo tienen por qué ver normal. Ayúdales a que vean a una persona fuerte, segura, decidida, tranquila y que dialoga como su referente de vida.

Cuida tu pequeño mundo, ser mejor para que ellos también lo sean, ahí radica nuestro trabajo.

Sonríe, la paz es cosa de todos.

Marta

 

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