Bienvenido Septiembre

Empezar de nuevo. Quizá es por la infancia y que Septiembre era el mes de la vuelta al cole. Quizá porque sientes que el verano se acaba y parece que comienza una época totalmente distinta. Quizá por la nostalgia de las vacaciones, porque tras Agosto las calles recuperan su ritmo o porque vuelve esa serie que tanto estabas esperando.

El caso es que, para muchos, Septiembre es el mes de comienzos. Es ese nuevo Enero, donde nos proponemos retos, objetivos, metas y cogemos la vida con más ganas (o depresión postvacacional) dispuestos a hacer de nuestros días algo increíble.

Me gusta esa sensación de tener una nueva oportunidad.

Soy muy de Enero, al igual que soy muy de Septiembre. He pasado años en los que he necesitado hacer borrón y cuenta nueva para poder continuar, y este mes ha sido mi impulso. Yo lo cojo con energía, con fuerza y descansada, el verano me recarga las pilas a tope.

Pero la motivación del comienzo se acaba.

Eso sí, tal y como empiezo, sé que nos vamos deshinchando. Sé que esta sensación de trabajo bajo control, de relajación, de rutinas perfectas y de ritmo de vida normal, acaba desapareciendo. Sé que nos metemos en la rutina diaria de cabeza, empezamos a correr a todos lados sin darnos cuenta y acabamos de nuevo envueltos en esa nube de estrés que nos atrapa.

Así que este Septiembre, tengo básicamente un objetivo. Seguir sintiéndome así de bien. El estar relajada y tranquila me hace estar más feliz. Y el ser más feliz, hace que mejoren todos los demás aspectos de mi vida, mis relaciones, mi trabajo, mi día a día, hasta mi salud.

Este curso, un próposito: cuidarnos más por dentro.

Sé que muchos empezareis ahora la operación “quitar esos kilos del verano”, y ya hablaremos de eso un poco más adelante. Sé que los propósitos de empezar a correr, a hacer deporte, a comer mejor o a cuidarnos con cosméticos estarán presentes en vuestro día a día. Los seres humanos somos así.

Por eso quiero darle la bienvenida a Septiembre y proponeros algo diferente, pero creo que, sin duda, repercutirá más en tu felicidad y bienestar: cuidarte por dentro.

Vamos a darnos momentos de relax durante el día. Hagamos paradas de las prisas del trabajo, la casa y los niños. Sentémonos, como hacemos en verano, a leer durante un ratito. A pasear por el simple placer de que nos de el aire, una escapada de fin de semana a la playa o a la montaña, un baño relajante, ir a un parque con los peques sin prisas o una cena en la terraza.

Vamos a seguir regando nuestras relaciones con cariño, calma, respeto y amor. Sabemos que, cuando somos felices, eso sale de forma más natural, así que si te cuidas tú, estás cuidando también a los tuyos. 

Bienvenido Septiembre, estamos más que preparados para ti.

Sonríe, sobran motivos.

Marta

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